1
Entonces David pidió consejo a los jefes de millares y de centenas, y al resto de los jefes.
2
Y dijo David a toda la asamblea de Israel:
«Si les parece bien, y si es la voluntad del Señor nuestro Dios, convocaremos a nuestros hermanos que están esparcidos por todo Israel, lo mismo que a los sacerdotes y levitas que están con ellos en sus ciudades y ejidos, para que se reúnan con nosotros.
3
Traigamos aquí el arca de nuestro Dios, porque desde los días de Saúl no la hemos consultado.»
4
Toda la asamblea estuvo de acuerdo en que se hiciera así, pues a todos les pareció bien.