1
Entonces Eliseo dijo:
«¡Oigan la palabra del Señor! Así ha dicho el Señor: “Mañana a esta hora diez kilos de flor de harina se venderán a las puertas de Samaria por una moneda de plata, y también por una moneda de plata se comprarán veinte kilos de cebada.”»
2
Uno de los principales ayudantes del rey respondió al varón de Dios:
«Si en este momento el Señor abriera las ventanas del cielo, ¿sucedería lo que tú dices?»
Y Eliseo dijo:
«De eso serás testigo ocular, pero no comerás nada de ello.»