15
Y Balaam pronunció estas palabras proféticas:
16
así dice el que oye la voz de Dios,
«Así dice Balaam hijo de Beor;
así dice el hombre de penetrante mirada;
el que tiene los conocimientos del Altísimo,
el que recibe visiones del Omnipotente,
el que postrado mantiene abiertos los ojos:
17
»Yo lo veré, pero no en este momento;
lo contemplaré, pero no de cerca.
De Jacob saldrá una estrella;
un cetro surgirá en Israel,
que herirá a Moab en las sienes
y descalabrará a todos los hijos de Set.
18
Edom será conquistado;
también Seír será tomado por sus enemigos.
Pero Israel realizará grandes proezas.
19
De Jacob saldrá un conquistador,
y acabará con los que aún queden en la ciudad.»
20
Luego, Balaam se fijó en Amalec, y pronunció estas palabras proféticas:
«Amalec es una nación importante,
pero al final desaparecerá para siempre.»
21
Al ver a los quenitas, Balaam pronunció estas palabras proféticas:
22
Con todo, quenita, serás echado al fuego,
«Tú habitas en un lugar seguro;
has construido tu nido en la roca.
y Asiria te llevará cautivo.»
23
Y Balaam pronunció también estas palabras proféticas:
24
De las costas de Quitín vendrán naves
«¡Ay! ¿Quién podrá seguir con vida
cuando Dios se decida a actuar?
que afligirán a Asiria, lo mismo que a Éber,
pues también ellos perecerán para siempre.»
25 Dicho esto, Balaam se fue de allí y volvió al lugar de donde había venido, y también Balac se fue por su camino.