1
De nuevo levanté la mirada, y vi que de entre dos montes salían cuatro carros. Los montes eran de bronce.
2
En el primer carro había caballos alazanes; a en el segundo carro, caballos negros; b
3
en el tercer carro, caballos blancos; c y en el cuarto carro, caballos pintos.
4
Le pregunté entonces al ángel que hablaba conmigo:
«Mi señor, ¿qué significa esto?»
5
Y el ángel me respondió:
«Éstos son los cuatro vientos de los cielos, d que salen después de presentarse delante del Señor de toda la tierra.»
6
El carro con los caballos negros salió en dirección al país del norte, y los blancos salieron tras ellos, y los overos salieron en dirección al país del sur.
7
Los alazanes salieron dispuestos a recorrer la tierra. Y el ángel dijo:
«Vayan a recorrer la tierra.»
Y ellos la recorrieron.
8
Luego el ángel me llamó y me dijo:
«Mira, los que salieron hacia el país del norte harán que mi espíritu repose en ese país.»