15
En ninguna parte se encuentra la verdad. El que se aparta del mal, ¡es puesto en prisión!
El Señor vio esto, y le fue muy desagradable ver que ya no había derecho.
16
Buscó a alguien, y se asombró al ver que nadie intervenía. Entonces intervino su brazo para salvar, y para establecer su justicia: b
17
se revistió de justicia como con una coraza, c y se cubrió la cabeza con un yelmo de victoria; d por vestiduras tomó ropas de venganza, y el celo por su pueblo lo cubrió como un manto.
18
Y se dispuso a vindicarlos, a retribuir con ira a sus enemigos y darles su merecido a sus adversarios de las costas lejanas.
19
Del oriente al occidente temerán el nombre del Señor y reconocerán su poder. Ciertamente el enemigo vendrá como un río caudaloso, impulsado por el espíritu del Señor,
20
pero el Redentor vendrá a Sión, al encuentro de todos los de Jacob que se arrepientan de su maldad. e —Palabra del Señor.
21
El Señor ha dicho:
«Éste será el pacto que haré con ellos: Mi espíritu está sobre ti, y desde ahora y para siempre las palabras que puse en tu boca nunca se apartarán de tus labios, ni de los labios de tus hijos, ni de los labios de tus nietos.»